La EVM y cómo funciona

Para entender la propuesta es necesario comprender algunos conceptos previos.

La Ethereum Virtual Machine (EVM) es la máquina virtual que, instalada de forma descentralizada en todos los nodos, interpreta y ejecuta los contratos inteligentes. Para hacerlo, cuenta con un conjunto de instrucciones específicas llamado ISA (Instruction Set Architecture), compuesto por opcodes.

El código de un contrato, aunque generalmente escrito en Solidity, no le llega a la EVM en ese formato. Antes de ejecutarse pasa por un compilador que lo convierte en bytecode, una versión simplificada que la EVM puede interpretar directamente.

Entra RISC-V

Vitalik propone reemplazar la ISA de la EVM por RISC-V (se pronuncia "Risc five"), una arquitectura open source: abierta, libre, simple y ampliamente adoptada en otras industrias tecnológicas. Esto implicaría también cambiar la propia máquina virtual de Ethereum.

En otras palabras, propone cambiar el idioma a través del que los nodos de Ethereum entienden los contratos inteligentes, reemplazando el idioma actual de la EVM por uno más sencillo y eficiente.

¿Por qué cambiarla?

Aunque la EVM fue diseñada específicamente para Ethereum y cumplió un rol clave, hoy presenta varias limitaciones:

Las ventajas de RISC-V

¿Qué pasa con Solidity y Vyper?

No sería necesario abandonar los lenguajes existentes, pero sí adaptar sus compiladores para que generen bytecode en RISC-V. También se podrían usar otros lenguajes como Rust, aunque Vitalik ha expresado sus reservas al respecto.

Ya existen zkVM que usan RISC-V

La propuesta no parte de cero. Ya hay implementaciones en producción que validan la idea:

¿Dónde impacta este cambio?

El cambio impactaría directamente en la capa de ejecución de Ethereum. Según Vitalik, con las mejoras que se lograrían en la capa de consenso con la Beam Chain, tendría sentido simplificar y optimizar también la capa de ejecución para lograr una red más eficiente en general.

Para el usuario final

Si la propuesta fuera aprobada e implementada, el usuario final no notaría ninguna complicación. Seguiría usando la red como siempre, con la diferencia de que lo haría en una blockchain probablemente más rápida, escalable y económica.

Una propuesta ambiciosa y todavía temprana

Es importante remarcar que esta iniciativa es todavía una propuesta en etapa temprana. No hay ninguna decisión tomada ni plazos concretos definidos.

Reemplazar la EVM no es una tarea menor: afectaría compiladores, clientes, contratos existentes y herramientas de desarrollo. Vitalik mismo reconoce estas complejidades y sugiere caminos graduales. Entre las alternativas que plantea está la posibilidad de convivir con dos máquinas virtuales durante un tiempo: la actual EVM y una nueva basada en RISC-V. Esta coexistencia permitiría a la red adaptarse progresivamente, minimizando riesgos y dando tiempo a los equipos para migrar.

Es una propuesta que apunta al largo plazo y que, de concretarse, transformaría profundamente Ethereum. Pero todavía requiere mucho análisis, debate y evolución antes de convertirse en realidad.