Como nuestro héroe rioplatense favorito, a veces sentimos que nos toca salir afuera y recorrer un mundo que en parte asusta y en parte todavía no entendemos del todo. Y aun así, vamos para adelante.
Navegando, recorriendo, abriendo, explorando, buscando, probando, rompiendo, arreglando. Animándonos.
Pero, sobre todo, haciéndolo juntos.
Porque como en aquella historia del mundo roto imaginado por Oesterheld, no hay salida individual. Y creemos que en este futuro digital, que ya llegó hace rato, cualquier solución real solo puede construirse en cooperación abierta y transparente.